Alimentación y Dieta

El Yoga y la Alimentación

Se dice, y con acierto, que somos lo que comemos. Nuestro cuerpo contiene proteínas, minerales y otros nutrientes procedentes de la alimentación, que además proporcionan la energía para su funcionamiento. La calidad de los alimentos que ingerimos  tiene un efecto directo en nuestro bienestar físico y mental y, según la tradición del yoga, en la calidad y cantidad de nuestra energía.

De ello se sigue, naturalmente, que la energía sexual va estrechamente ligada a la dieta. La mayoría vivimos en un mundo insalubre, en el que el agua se recicla, el aire que respiramos esta contaminado y en la mayor parte de los alimentos hallamos aditivos químicos y residuos de pesticidas, herbicidas y fertilizantes.

Pero necesitamos agua para poder sobrevivir, de manera que, a menos que vivamos en la cima de la montaña, bebiendo agua de manantial, comiendo productos cultivados de forma orgánica y cazando pescando carne y pescado sin contaminar, tenemos que escoger con gran cuidado los alimentos si deseamos disfrutar y mantener un buen estado de salud.

Cambiar la dieta de acuerdo con los principios del yoga nos puede reportar una gran mejora en la calidad de vida, pero siempre debemos tener en cuenta la procedencia de los alimentos y como nos afectan a nivel físico, mental y emocional.

Energía y Armonía

El medio ambiente y el estilo de vida nos afectan a nivel bioquímica y natural de distinta manera, de modo que no pueden fijarse unas normas inamovibles respecto a la dieta, puesto que cada persona tiene unas necesidades y objetivos. Nos puede resultar de ayuda, no obstante, ingerir alimentos y líquidos frescos, naturales y completos que nutran nuestro cuerpo y nuestra mente, así como tener conciencia de cómo y donde se han producido.

En este sentido, al comer para disfrutar de un buen estado de salud estamos invirtiendo la filosofía del gourmet de “vivir para comer y no comer para vivir”, lo cual no significa que la dieta deba ser aburrida. La clave radica en un equilibrio dietética adecuado. En la medicina oriental y en los textos de yoga, la alimentación y la dieta se consideran tan importantes como el ejercicio externo e interno.

Del mismo modo que nosotros clasificamos los alimentos por sus diferentes sabores -dulce, agrio, amargo, salado-, los antiguos chinos los clasificaban en yin y en yang. Y según los textos del yoga, el alimento, como cualquier otra materia, posee cualidades de vibración; estas reflejan la calidad de la energía en que se transforma el alimento al ser ingerido.Se considera que hay tres cualidades o tipos de energía y, por consiguiente, de alimentos, y se denominan los tres gunas.

Tres Gunas

Los gunas:sattva, rajas y tamas– son las tres cualidades de la energía en el universo no manifiesto y, como el yin y el yang en la tradición taoista, su existencia conjunta se da en equilibrio y armonía. Sattva representa la pureza, Rajas representa la pasión, Tamas representa la inercia. Cuando la energía se pone de manifiesto -toma forma-, uno de los tres gunas pasa a dominar a los demás.

En cada persona domina uno de los gunas y su naturaleza queda claramente reflejada en sus pensamientos, acciones y sensaciones. Tratemos de concienciarnos en cuanto a la cualidad de vibración de los alimentos y de los líquidos que tomamos. Así lograremos percibir sus efectos a nivel físico y emocional, y podremos precisar nuestras necesidades.

La Clave está en el Equilibrio

No solo un equilibrio adecuado de nutrientes, sino un equilibrio de los gunas y del yin y el yang en vibración armoniosa. Al alcanzar este equilibrio y armonía, el cuerpo físico y espiritual funcionara perfectamente.

Alimentos Sativicos

La dieta sattvica incluye cereales, frutas y verduras frescas, leche, mantequilla, queso, nueces, semillas y miel. Se considera la dieta más pura para quien vive el yoga a conciencia.

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