La Rosa Mística

Una de las últimas terapias meditativas de Osho fue la Rosa Mística. El dice que es el mayor avance en la meditación desde que Buda ideó la Vipasana hace veinticinco siglos.

La sociedad ha reprimido la habilidad del hombre para reír y llorar espontáneamente. Durante muchas vidas se nos ha dicho que no riamos, que la vida es un asunto serio. Durante vidas se nos ha dicho que los adultos no lloran, y de esta forma, el dolor, la pena y las lágrimas han sido reprimidas en la profundidad del ser.

Esta técnica de meditación libera las lágrimas y risas reprimidas, de forma que no queda nada excepto el cielo abierto del testigo.

La Rosa Mística dura tres semanas y se practica durante tres horas al día.

Primera parte: La Risa

Durante los primeros siete días de la meditación has de reír sin ningún motivo. El propósito de esta parte es descubrir el lugar, en tu vientre, desde donde surge la risa por sí misma. Siempre que la risa empiece a apagarse, haz giberish y mueve el cuerpo de forma que atravieses la energía bloqueada. A veces, especialmente al acercarse el final de la semana, puede que desees llorar. ¡No lo hagas! Haz regresar de nuevo la energía hacia la risa. Durante los diez últimos minutos de cada sesión, siéntate en silencio y observa.

Segunda Parte: El llanto

Durante los siguientes siete días deja que fluyan tus lágrimas. En la etapa de la risa se necesita un esfuerzo para continuar; en el llanto no se necesita más que ser consciente, ir hacia adentro y aflojarse. La risa habrá limpiado el camino interior hacia la pena, el dolor y las lágrimas reprimidas; están ahí, somos nosotros que las reprimimos. Permítete a ti mismo llorar profundamente, ruidosamente, limpiando y descargando el corazón. De nuevo, si te sientes estancado, haz giberish para quitar los bloqueos y luego continúa. Para ayudar al llanto puede utilizarse intermitentemente una música suave y triste. Cada sesión finaliza con diez minutos de sentarse en silencio.

Tercera Parte: El observador sobre la colina

Durante la última semana siéntate en silencio, relajada y confortablemente, con los ojos cerrados, y observa todo lo que va sucediendo dentro. Si te ayuda a volver al estado de ser un testigo, observa la respiración entrando y saliendo, bien a través de la nariz o del ombligo. O bien puedes sintonizar con los sonidos naturales a tu alrededor para regresar al aquí y ahora. Después de unos cuarenta y cinco minutos, levántate y baila con una música suave durante otros quince minutos, observando en todo momento los movimientos del cuerpo más que perdiéndote en la danza.

Osho ha dicho de la Rosa Mística que:

“Esta es definitivamente mi meditación. Te sorprenderás de que ninguna meditación pueda darte tanto como esta pequeña estrategia. Esta es mi experiencia a través de muchas meditaciones; se han de romper dos capas: la risa y el llanto.

Y es saludable llorar, sollozar, reír. Actualmente los científicos están descubriendo que el llorar, el sollozar y el reír son inmensamente beneficiosos, no sólo físicamente, sino psicológicamente. Son muy importantes para mantenerte cuerdo. La Humanidad al completo ha perdido un poco el sentido, debido simplemente a que nadie ríe plenamente.

Y todo lo que este mundo necesita es una buena limpieza del corazón respecto a todas las inhibiciones del pasado. Y la risa y las lágrimas hacen las dos cosas. Las lágrimas sacarán toda la agonía oculta en tu interior y la risa te extraerá todo lo que está impidiendo tu éxtasis.

Una vez hayas aprendido el arte, resultarás inmensamente sorprendido. ¿Por qué esto no se nos había dicho hasta ahora?

Hay una razón: nadie ha deseado que la Humanidad tuviera la frescura de una rosa, ni su fragancia ni su belleza”.

Meditación La Rosa Mística 1

Una de las últimas terapias meditativas de Osho fue la Rosa Mística. El dice que es el mayor avance en la meditación desde que Buda ideó la Vipasana hace veinticinco siglos.

Osho:

La Rosa Mística simboliza el que si un hombre cuida la semilla con la que nace, le proporciona el sustento adecuado, le aporta la atmósfera y las vibraciones apropiadas, camina por el sendero correcto en el que la semilla pueda empezar a crecer, entonces el crecimiento supremo y simbolizado como la Rosa Mística, cuando tu ser florece y abre todos sus pétalos y libera su hermosa fragancia.

He creado una nueva terapia meditativa. La primera parte será la risa. Durante tres horas la gente reirá sin motivo alguno. Al escarbar en tu ser durante tres horas te sorprenderás de ver cuantas capas de polvo has acumulado. Esto las cortará como una espada, de un tajo. Durante siete días consecutivos, tres horas cada día … no puedes ni imaginar cuanta transformación puede suceder a tu ser .

Y luego la segunda parte son las lágrimas. La primera parte aparta todo aquello que impide tus lágrimas, todas las inhibiciones de la Humanidad del pasado, todas las represiones. Las separa y aporta un nuevo espacio en tu interior. Pero aún has de caminar unos pasos más para llegar al templo de tu ser porque has estado reprimiendo demasiada tristeza, demasiado desespero, tanta ansiedad, tantas lágrimas. Todo está ahí, cubriendo y destruyendo tu belleza, tu gracia, tu alegría.

La idea mogol era que, y estoy de acuerdo con ella, que vida tras vida vas acumulando; se va convirtiendo en una dura coraza de dolor. Esas heridas y cicatrices se han ido acumulando durante muchas vidas. No son parte del cuerpo; rodean la consciencia que ha de ser liberada. Por eso es que todos los santos y todos los sabios siempre te han estado diciendo, gritando, “¡Ve hacia tu interior!” Tú oyes, pero no lo haces. Hay una razón por la que no lo haces. Sabes que al ir hacia tu interior te encontrarás con dolor; al ir hacia adentro te encontrarás con miseria, con sufrimiento, con agonía. Es mejor quedarse afuera, ocupado, entretenido.

Por esto, durante siete días déjate a ti mismo llorar, sollozar sin ningún motivo. Las lágrimas están a punto. Has estado impidiendo que afloren. Deja de reprimirlas.

Finalmente la tercera parte es mantenerse como testigo. El Observador desde la Colina.

Después de la risa y de las lágrimas, solamente queda un observante silencio. El permanecer como observador es en sí mismo automáticamente supresivo. El llorar se detiene cuando lo observas, se duerme.

Esta meditación libera a uno de la risa y de las lágrimas desde un principio, de forma que no queda nada que suprimir en tu observar. Entonces el observar simplemente abre un cielo puro.

Meditación La Rosa Mística 2

Osho: La Meditación

Inventé una terapia meditativa para los que quieran llegar más profundo. La primera parte va a ser risa -por tres horas, la gente se ríe sin ningún motivo, y cada vez que empieza a decaer la risa, dicen otra vez:

“¡Yaa-jú!”

y va a volver. Excavando durante tres horas, vas a sorprenderte de cuantas capas de polvo se acumularon en tu ser. Esto las va a cortar como con una espada, de un sólo golpe. Durante siete días, continuamente, tres horas por día…No podes imaginarte cuanta transformación que puede llegar a tu ser…

Y después, la segunda parte son lágrimas. La primera parte elimina todo lo que impide tu risa – extirpando todas tus inhibiciones desde la antigua humanidad, todas las represiones y trae una nueva dimensión adentro tuyo. Pero todavía tenés que ir unos cuantos pares más para llegar al templo de tu ser, porque reprimiste tanta tristeza, tanta desesperanza, tanta ansiedad, tantas lágrimas…-todo eso está ahí adentro, cubriéndote y destruyendo tu belleza, tu gracia, tu alegría…

En la antigua Mongolia, tenían la idea que en cada vida, se reprimía todo dolor…y el dolor se reprime porque nadie lo quiere. Vos no querés estar dolorido entonces lo reprimís, lo evitas, miras para otro lado.

Pero está ahí.

Y la idea de los mongoles era -y yo estoy de acuerdo con ella-, que vida tras vida, sigue acumulándose en vos, convirtiéndose en una dura costra de dolor. Si vas para adentro, vas a encontrarte con ambas: risas y llanto.

Es por eso que a veces pasa que, al reírse, repentinamente, también empiezan a salir las lágrimas al mismo tiempo…-esto confunde mucho porque, normalmente pensamos que son contrarias, que cuando estás lleno de lágrimas no es momento de reír, o cuando te está riendo no es la estación apropiada para las lágrimas. Pero la existencia no cree en tus conceptos e ideologías; la existencia trasciende todos tus conceptos, que son dualistas, que están basados en la dualidad. Día y noche, risas y lágrimas, dolor y alegría, ambos llegan juntos…

Cuando un hombre llega a su ser más profundo, va a descubrir que la primera capa es de risas, y la segunda de agonía, de lágrimas.

Entonces, durante siete días permítete llorar, derramar lágrimas sin ningún motivo -las lágrimas están ahí esperando salir, solamente que vos las estás impidiendo…Bueno, dejalas, y cada vez que sientas que no salen, solamente decí:

“¡Yaa-Bú!”

Estos son sonidos puros que se usan como una técnica para sacar toda tu risa y todas tus lágrimas y limpiarte por completo para que puedas llegar a ser un niño inocente.

Por último, la tercera parte es ser testigo -el observador en la cima. Por último, después de la risa y las lágrimas, solamente queda un testigo silencioso. El ser testigo por sí solo es automáticamente represivo.

Cuando eres testigo se interrumpe el llanto, se duerme. Esta meditación se deshace de la risa y las lágrimas de antemano, entonces cuando está el testigo no hay nada que reprimir. Entonces, al ser testigo, se abre un cielo limpio…Entonces por siete días experimentas claridad.

Esta es mi meditación, absolutamente.

Vas a sorprenderte que ninguna meditación va a darte tanto como esta pequeña estrategia. Esta es mi experiencia de muchas meditaciones: que hay que romper dos capas en vos; porque reprimieron tu risa; te dijeron “No te rías, esto es serio”.

No te dejan reírte en una iglesia, o en una clase universitaria…

Entonces, la primera capa es de risa, pero una vez que termina la risa, de repente vas a sentir que te inundan las lágrimas, que te llenas de agonía, pero ese también va a ser un gran fenómeno de descarga…van a desaparecer muchas vidas de dolor y sufrimiento…Si podes deshacerte de estas dos capas, te encontraste a vos mismo.

Las palabras “Yaa-jú” o “Yaa-bú”, no significan nada, son solamente técnicas, sonidos que pueden usarse para cierto fin, para entrar en tu propio ser.

Inventé muchas meditaciones, pero esta tal vez sea la más esencial y fundamental; puede posesionarse de todo el mundo…

Toda la sociedad te hizo tanto daño al impedirte tus alegrías y tus lágrimas…Si un viejo empieza a llorar, vas a decir:

“¿Qué estás haciendo?, ¿No te da vergüenza?, no eres un chico, que alguien te quitó una banana y te pusiste a llorar. Toma otra banana, pero no llores”.

Fijate: detente en la calle y empieza a llorar. Se va a congregar una muchedumbre para consolarte; van a decirte:

“¡No llores!, sea lo que sea, olvídate de todo; ya pasó…”

Nadie sabe qué pasó, nadie puede ayudarte. Pero todos van a tratar: “¡No llores!”

Porque si vos seguís llorando, van a empezar a llorar ellos también, porque ellos también están inundados de lágrimas, y esas lágrimas están muy cerca de sus ojos…

Y es saludable llorar, reír.

Ahora los científicos están descubriendo que el llanto y la risa son inmensamente saludables, no solo físicamente, sino también psicológicamente. Realmente pueden mantenerte sano.

Toda la humanidad está un poco loca por la sencilla razón que nadie se ríe completamente, porque en todas partes hay gente que dice:

“¿Qué estás haciendo? ¿Eres un chico, acaso? ¿No estás un poco grande?, ¿Qué van a pensar tus hijos?, ¡Quédate tranquilo!”

Si lloras y derramas lágrimas sin motivo, solamente como un ejercicio, como una meditación, nadie va a creerte. Las lágrimas nunca fueron aceptadas como meditación. Y te digo, no solo son una meditación, son también una medicina. Vas a tener mejor visión y vas a tener también mejor visión interna.

Te estoy dando una técnica muy fundamental, fresca y sin uso que se va a extender por todo el mundo, sin ninguna duda, porque sus efectos le van a mostrar a cualquiera, que la persona rejuveneció, que se hizo más amorosa, que tiene más gracia…que se hizo más flexible, menos fanática; e hizo más alegre, con más celebración…

Lo único que necesita este mundo es una buena limpieza del corazón, de todas las inhibiciones del pasado, y la risa y las lágrimas pueden hacer ambas: las lágrimas van a sacarte toda la agonía que está escondida adentro tuyo, y la risa va a sacarte todo lo que bloquea tu éxtasis.

Una vez que hayas aprendido el arte, vas a asombrarte inmensamente: ¿Por qué no se dijo esto antes? Porque nadie quiso que la humanidad tenga la frescura de una rosa, ni su fragancia, ni su belleza…

A esta serie de charlas las llamé: “La Rosa Mística”. “¡Yaa-Jú!” es el mantra para traer a La Rosa Mística a tu mismo centro, para abrir tu centro y liberar tu fragancia, y La Rosa Mística es la realización de tu ser interior.

Continúa en: Nacer de Nuevo

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