Parvati

Parvati

La tercera diosa importante es Parvati, consorte o shacti (energía vital) del dios shiva. Tienen dos hijos, Ganesh y Kartikeya. A esta diosa la encontramos en diversas manifestaciones, como Uma, Chamudi, Durga, Gauri, Kali, etc. Algunos de sus aspectos son suaves y otros espantan.

En su manifestación como durga, se la ve montada en un tigre o león, portando armas blancas de todo tipo en sus diez manos, y su actitud es la de un soldado resuelto a vencer. Es la diosa de la guerra, que ha vencido más de una vez a los demonios.

 

Parvati como Kali

Mas espantosa es su representación como Kali, la diosa negra, con su lengua roja colgando de la boca, pidiendo sangre. Lleva un collar de cráneos que ha cortado con su espada y un cinturón con brazos humanos enhebrados en el mismo.

Se la propicia con sacrificios de animales como búfalos, carneros y gallos, etc. (Antiguamente se llevaban a cabo sacrificios humanos tambien. Hoy en día solo se rompe delante de su altar un coco como símbolo de ofrecer una cabeza humana.)

En algunos templos de Kali se presentan bebidas alcohólicas como ofrendas. Se cree que ella era una diosa muy antigua de los aborígenes de la india, y poco a poco fue incorporada al panteón ario (hindú). Una de sus variantes es Shitala la diosa de la viruela. Como ya casi no existe esta enfermedad, se la continúa adorando como Kali.

A pesar de su aspecto terrorífico, Kali es sumamente popular entre los hindúes como diosa madre, su forma original en tiempos remotos. En todo el norte de la india se celebran yagran en su honor. Vecinos, amigos y parientes se reúnen por la tarde frente a una imagen de Kali en su forma de Vaishno Devi, y pasan toda la noche cantando himnos en su honor.

Otra celebración popular, especialmente en la zona de Bengala, es Durga Ashtmi que recuerda la ocasión en la que la diosa mato a un temible demonio, Mahishasur. La leyenda puede encontrarse en el libro, la india: leyendas y costumbres.

Muchas leyendas de la diosa parvati están relacionadas con ayunos rituales, una practica muy apreciada en el hinduismo. El calendario esta lleno de días especiales para ayunar, con la promesa de meritos espirituales. Entre otros, hay una serie de ayunos relacionados con los días de la semana, cada uno basado en alguna historia que recalca el beneficio obtenido con dicha practica.

A continuación les presentaremos una leyenda sobre otro aspecto de la diosa Parvati, como una matadora de demonios:

El Valle de Cachemira

Dicen que originalmente el valle de cachemira era un gran lago rodeado de altas montañas. Cierta vez, la diosa Parvati iba navegando por el lago cuando de pronto el agua empezó a agitarse en gigantescas olas, no habiendo manera alguna de continuar el viaje. Al regresar, la diosa pregunto el porque del movimiento.

Le explicaron que debajo del agua vivía un demonio que creaba esas olas cada vez que algún barco pasaba por allí. Parvati decidió solucionar el problema de una vez.

Convirtiéndose en un pájaro, tomo una pequeña piedra en su pico y fue volando hasta encima de donde estaba el demonio. Allí dejo caer la piedra la cual se fue agrandanado en su caída hasta convertirse en una enorme montaña que aplasto al demonio.

Poco a poco, el agua del lago se fue secando y este se convirtió en un hermoso valle. La pequeña piedra que había dejado caer la diosa es ahora una prominente colina llamada Hari Parbat, que significa “montaña de di”.

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