Malentendidos Populares

Transcripción de Clase

Fuimos sorprendidos al descubrir que usted interpreta muchas cosas de forma muy diferente a lo que a nosotros nos habían enseñado en otras escuelas espirituales. Por consiguiente, nos gustaría conocer su opinión sobre los siguientes temas:

Pregunta: ¿Cuál es el significado de los amuletos? ¿Qué bendición uno debería recitar en el momento de ponerse una pulsera roja?, ¿cómo deberíamos bendecir el agua y tierra traídas de Israel?

Respuesta: Permítanos echar una mirada a estas preguntas de una manera general para ver la diferencia entre mi método (el método del rabino Baruj Ashlag, que recibió de su padre Yehuda Ashlag, Baal HaSulam) y todos los otros. La Cabalá no nos enseña sobre este mundo y no puede aplicarse por consiguiente como un medio para hacer nuestra vida aquí más cómoda.

No nos hará rico, famoso y exitoso. La Cabalá está destinada a arrancarnos de la sensación de este mundo y ayudarnos a entrar en la sensación del Mundo Superior, el espiritual. Esta es la meta de la Cabalá.

Así es que todos los estudios del hombre para tener éxito en este mundo no tienen nada que ver con ella. La definición de la Cabalá puede encontrarse en el artículo “La Esencia de la Sabiduría de la Cabalá” escrito por Baal HaSulam (Rabino Yehuda Ashlag, una autoridad indiscutible en la Cabalá):

“La ciencia de la Cabalá es un método de la revelación del Creador al hombre”; es decir, la consecución del Creador, del Mundo Superior. Este es el asunto de la Cabalá. No apunta a bajar el Mundo Superior al nivel de este para mejorar nuestra vida aquí.

Naturalmente, elevando nuestro mundo al Mundo Superior, lo espiritualizamos, lo hacemos más saludable, más perfecto. Esto, sin embargo, se logra a través de nuestros esfuerzos para elevar nuestro mundo al nivel espiritual y no viceversa. Lo contrario es imposible, porque uno sólo puede llenarse de la Luz durante la ascensión (AHP de Aliyah.)

Ya el Ari, habló sobre una prohibición contra los amuletos y exorcismos. No deben usarse, porque engañan y desencaminan a las personas que creen que estos objetos poseen un poco de poderes sobrenaturales. En realidad, el efecto está basado en una influencia completamente psicológica.

Incluso los astronautas que son personas bastante fuertes llevan sus juguetes con ellos al espacio exterior, como si fueran niños. Hay muchas supersticiones alrededor de las elecciones, en el fútbol igualmente y en todo lo que se refiere a la suerte, cuando el resultado es imposible de predecir.

En casos así, el hombre tiende a usar cualquier método disponible para compensar su incertidumbre psicológica. Esto le ayuda a pasar por períodos difíciles y pruebas; en este sentido, sus acciones están absolutamente justificadas. Pero nosotros debemos entender que el hombre no recibe la ayuda de los poderes sobrenaturales de un amuleto, sino de su propia convicción de que el amuleto los posee.

Tales acciones son bastante aceptables para una persona ordinaria, pero consideramos que quienes aspiran lograr la sensación del Mundo Superior, se desencaminan por ellos. Están prohibidos estrictamente para el cabalista. Estos le proporcionan al hombre una mala imagen de la espiritualidad, empieza a imaginar el mundo espiritual como una multitud de fuerzas misteriosas investidas en los objetos de nuestro mundo, en las comBináciones especiales de las letras y en los códigos. Nosotros debemos sobrepasar sistemáticamente las posibilidades de este concepto y entender que el remedio está en el sentimiento de certeza y que no viene de la Fuerza Suprema.

Pregunta: ¿Qué bendición se debe recitar mientras uno se pone una pulsera roja brillante en la muñeca?

Respuesta: Por ejemplo, usted puede decir: “deseo que mi fe en esta pulsera roja ayude psicológicamente a que supere todas mis penalidades.” Pero no intente asociar a esta pulsera con el Creador. Sólo su anhelo hacia Él puede crear esta conexión, su aspiración para volverse como Él pero no su deseo de mejorar su vida en este mundo, huya de los sufrimientos. Usted no debe eliminar los problemas que Él nos envía; por el contrario, usted debe aspirar a Él a pesar de ellos.

Durante los dos mil años de destierro los judíos tenían la tradición de guardar un “trago” de aire de la Tierra Santa y un manojo de tierra santa se echaba en una tumba. Éste no es un amuleto, es un símbolo de la conexión del hombre con su patria, sus raíces.

Al pensar que una pulsera, aire o la tierra posee un poco de santidad, nosotros reducimos lo espiritual al nivel material que se define como idolatría.

En tiempos antiguos las personas le rindieron culto a los árboles, piedras y estatuillas porque creían que ellos poseían poderes divinos. Sin embargo, si nosotros tomamos la misma estatuilla como una ayuda para fortalecer el factor psicológico, realmente recibiremos el apoyo. Es más, el hombre puede deducir los poderes enormes de su convicción a tal punto que la muerte no lo asustará. La humanidad crea una variedad de imágenes de apoyo y ritos. Es justificable, pero uno debe entender que esto no tiene nada que ver con la espiritualidad; no hay santidad en los amuletos, pulseras, aire o agua.

La santidad significa algo por encima del nivel de nuestro mundo, la propiedad de dádiva, porque nuestro mundo entero es egoísta. La Luz espiritual se recibe en una pantalla, en la Luz reflejada, según la magnitud de la similitud de nuestras propiedades a las de Él. Si nosotros adquirimos amuletos y pulseras rojas para tener éxito en este mundo, no descubriremos nada espiritual, sólo el apoyo egoísta interno.

El contenido del Mundo Superior sólo se logra como resultado de estudiar las fuentes de cabalistas originales. En el párrafo 155 de “Introducción al Estudio de las Diez Sefirot” Baal HaSulam escribe sobre eso estudiando los textos originales (“El Zohar”, los libros del Ari y los comentarios a ellos), aspirando al Mundo Superior, el hombre puede atraer la Luz de la corrección.

A menos que él lo haga, ninguna intención virtuosa ayudará a que dibuje la Luz Suprema. Todas nuestras clases están basadas en los estudios del Libro del Zohar, los trabajos del Ari y el Baal HaSulam.

Pregunta: ¿Cómo podemos entender claramente que sólo acciones espirituales pueden influir en el mundo espiritual? ¿Qué acciones pueden definirse como espirituales?

Respuesta: Nuestro mundo está bajo el mando total del Mundo Superior, el espiritual. Se llama el Superior o el mundo espiritual, porque su propiedad (el otorgamiento) es anterior al nivel de nuestro mundo. Nosotros sólo podemos afectar el reino espiritual según nuestra participación activa; es decir, si nuestras propiedades son similares a las propiedades del Mundo Superior.

El hombre siente al Creador en la propiedad del otorgamiento que él adquiere. Se llaman a las intensidades de ese sentimiento, los mundos superiores, o viceversa, los mundos espirituales son las sensaciones del Creador.

Para hacerse similar al Creador uno debe atraer una cantidad suficiente de la Luz Suprema. Ninguna encantación o amuletos ayudarán a dominar la propiedad del otorgamiento. No nos dará nuestras cualidades innatas, facultades mentales o carácter. Sólo el puro anhelo hacia el Creador, desde la profundidad de nuestros corazones traerá los resultados.

¡La observación de las instrucciones religiosas (los mandatos) de ninguna manera nos llevará al Mundo Superior! Los mandatos no son las acciones físicas realizadas por un hombre. Ninguna acción (incluso las rituales) tiene ninguna influencia en el mundo espiritual. Éste también es un engaño de las masas religiosas.

De esta manera es que ellas pueden influir sólo su estado psicológico, fortalecer sus recursos internos y superar varios problemas, pero no les permitirá cambiar sus propiedades para entrar en el reino espiritual. Nosotros sólo realizamos las acciones espirituales con nuestros deseos, con la aspiración interna de nuestros corazones.

Permitámonos imaginar cómo acercarnos al Creador. Estamos en nuestro estado inicial y tenemos que lograr una cierta condición final. Avanzar de un estado a otro es similar a un tren que sigue las vías. Este tren se llama “el alma.” Nosotros empezamos desde el punto más oscuro y nos dirigimos a llegar a nuestra raíz, el estado mejor y más puro.

A veces, el alma recibe una sensación adicional llamada “este mundo.” Si nosotros la usamos correctamente, nuestra alma adelanta en su camino a la meta. En el próximo avance recibimos una sensación adicional de nuevo de “este mundo”, nuestra próxima encarnación y, si la usamos debidamente, progresamos más allá hacia la meta.

A estas zambullidas intermitentes en las sensaciones espirituales adicionales se les llama “encarnaciones.” El uso correcto de este mundo para el avance espiritual mueve nuestra alma como a un tren en las vías hacia la dirección correcta. Se destinan el mundo entero y nuestra vida para cambiar el alma de un nivel espiritual a otro más alto. Así es como se ayuda para ascender a la cima de la escalera.

La Sabiduría de la Cabalá nos dice cómo usar este mundo correctamente

Qué hacer en él para que nuestra alma pueda adelantarse a la meta. Todas nuestras acciones en este mundo pueden ayudarnos en eso. Recíprocamente, el alma no podrá seguir al próximo nivel a menos que use este mundo. Nuestro método consiste en el uso correcto del mundo dado a nosotros, como un agregado al alma para desplazarla de un nivel a otro.

Esto es porque nosotros sentimos nuestra existencia en este mundo. Todo lo que queremos es vivir cómodamente en nuestro mundo diminuto, olvidándonos del propósito de su existencia.

Las personas que estudian la Cabalá incorrectamente se olvidan de esto aún más y se preguntan: “¿Cómo podemos adaptar el mundo espiritual a nuestras necesidades materiales?” ¡No puede haber un acercamiento peor a la Cabalá!

Pregunta: “¿Usted no piensa que examinando un texto hebreo especial sin entender de qué se trata puede traer resultados positivos? Por ejemplo, ¿es digno examinar 20 páginas del Zohar por día para tener éxito en los negocios y mantenerse saludable?

Respuesta: En primer lugar, el Libro de Zohar no fue escrito para lograr el éxito en los negocios o mejorar la salud. Lamentablemente, la Cabalá se ha convertido en una mercancía, se presenta de todas las maneras posibles, sólo para venderla con una mayor ganancia.

Si examino un texto en un idioma que no sé, si escucho una lección en hebreo sin entender una palabra, pero anhelo el Mundo Superior y deseo atraer una fuerza que me corrija y creo en mí las propiedades espirituales, entonces me afectará. No depende de mis facultades o inteligencias, simplemente en el deseo en mi corazón. Or Makif (la Luz Circundante) sólo influye en nosotros deseamos ser similares a ella y no cuando nosotros vamos “tras el éxito en los negocios o la buena salud.”

Nadie examinando textos en cualquier idioma se proporcionará algo más que consuelo psicológico. Sin embargo, lo ayudará en el negocio, salud y todo lo demás, porque la confianza psicológica interna puede ser un apoyo poderoso.

En forma semejante, usted puede usar algo (no sólo la Cabalá), porque estará usando una técnica psicológica, mientras la Cabalá se da para el logro del Mundo Superior, no el nuestro. Las acciones del contenido del Mundo Superior sólo son altruistas.

Pregunta: ¿Todas las personas del mundo tienen que volverse judías u observar las costumbres judías?

Respuesta: ¡Esto está totalmente equivocado! El origen del hombre y sus cualidades no son de ninguna importancia. Este mundo se crea para la corrección de todas las almas. En su artículo “La Última Generación” Baal HaSulam escribe que incluso cuando las personas alcancen el último nivel de corrección, todos seguiremos siendo un seguidor de su religión. No hay necesidad de convertirse.

Usted no tiene que realizar ninguna acción mecánica, sólo trabajar en la aspiración de su corazón al Creador. Sólo de esta manera usted puede recibir poderes de corrección y puede entrar en el Mundo Superior sin tener en cuenta su origen.

Nadie tiene ningún privilegio por encima de otro. Los judíos tienen sólo un deber: el de pasar el método cabalístico de la ascensión espiritual a otros. Ellos representan a un grupo que se formó y creció que son llamados “una persona”, aunque no lo sean.

Los judíos son los persas antiguos que una vez vivieron en Mesopotamia. Abraham nació allí. Él se llamó “hebreo” (Ivri), de la palabra Ever (el pasaje de nuestro mundo al Superior) o “judío” (Yehudi), de la palabra Yehud (la unidad con el Creador), o “Israel” (aquél que aspira), “directo a Dios” (Yashar le El).

Pregunta: Nosotros debemos compartir con los otros, de esta manera podemos extender nuestro Kli, ¿No hay ninguna otra manera de hacer eso? Nosotros debemos compartir en la acción, no en la intención, debemos ser buenos en este mundo, ¿es este el avance espiritual?

Respuesta: Baal HaSulam escribe que simplemente al impuro (el egoísta) las fuerzas de sus pensamientos lo empujan tales conclusiones. Es más, no ayudar a la causa de avanzar hacia el Creador lleva a la destrucción del mundo. No por nada se dice: “El camino al infierno está pavimentado con buenas intenciones”.

Siendo amables con nosotros sin la intención de unirnos con el Creador nos llevarán a la autodestrucción y odio. Esto ha pasado más de una vez en la historia: en Rusia, en las comunidades y en los kibbutzim de Israel. La razón fue que ellos no creyeron que nosotros y nuestro mundo fueron creados así para llegar al Creador.

Si ésta es nuestra meta, entonces cualquier cosa que podamos hacer, acostumbraremos a hacerla correctamente en este mundo sin dañarnos. Incluso sin saber todas las leyes de este mundo, seríamos más eficaces y seguros porque aspiramos al Creador. Ésa es la manera en que se debe hacer.

Pero si nosotros empezamos a vivir para nuestro propósito egoísta, traeremos la desilusión y el sufrimiento. Nunca nos satisfaremos y aún cuando a veces podamos sentirnos satisfechos, esto producirá más desilusión y dolor, porque el mundo está destinado para llevarnos al Creador. Si el hombre se acostumbra a la ley espiritual del otorgamiento para tener éxito en este mundo, se llama Klipá.

El Universo Consiste en 5 Partes

Keter y Jojmá son las categorías del Creador. Biná es una propiedad del otorgamiento. ZA es un acto del otorgamiento de Biná, un ejemplo para Maljut. Maljut es un deseo de recibir, el ego, la propiedad de la creación.

La “ruptura” tiene lugar para corregir a Maljut. Por el poder de la explosión, las propiedades de Biná (el otorgamiento) entran en las propiedades de Maljut (la recepción) y luego, se combinó, “se rompió”. Nosotros nos creamos de su propiedad común rota, es decir no solamente tenemos el deseo de recibir (Maljut), sino también entendemos que usando las propiedades de Biná podemos ganar todavía más, así Maljut trabajaría para Biná y no a la inversa.

Siendo amables entre nosotros, adaptamos las propiedades de Biná rota a nuestro egoísmo, a Maljut. Así deseamos construir una sociedad próspera y feliz. Pero Biná (la propiedad del otorgamiento) es dada a nosotros para que pudiéramos usarla para aspirar al Creador. Cualquier otro uso de las propiedades de Biná nos hará gran daño a todos.

Los problemas de la Perestroika en Rusia (cuando las personas comprendieron que los métodos falsos no sirvieron) no se ha resuelto todavía y las consecuencias todavía se sentirán durante mucho tiempo. Ellos usaron la idea del otorgamiento para vivir alegremente sin la conexión con el Creador. Si los rusos hubieran hecho uso del mismo para volverse como el Creador, habrían tenido más éxito que todos los otros.

Si nosotros ayudamos al enfermo, damos las limosnas a los pobres, proporcionamos el seguro social, como resultado, causamos a las personas más daño que Bien. ¡Puede parecer una paradoja! Dando a las personas, llenando sus necesidades nosotros les robamos a menudo una oportunidad de volverse al Creador. ¿Qué queda del deseo creado por el Creador? Sintiendo el vacío en él, este debe buscar el relleno, debe preguntarse por el significado de su vida y debe revelar al Creador.

¡Sea amable! ¡Sea bueno! No hay nada Espiritual en eso

La espiritualidad significa una sola meta: el Creador y las acciones de todo hombre deben dirigirse a Él. Él nos crea y nos da las condiciones alrededor nuestro: la pobreza, sufrimientos y dolencias. Si ellos dicen: “son correctos los hechos del Creador”, nosotros debemos detenernos y preguntarnos: “¿Por qué Él nos creó a nosotros y a nuestro ambiente de esta manera?”

Nosotros hemos tratado a la naturaleza en forma semejante, mientras hemos creído que se crearon las cosas sin ningún propósito, hasta que comprender que nada debe destruirse en este equilibrio perfecto donde todos los elementos nos apoyan. Los vicios de la sociedad humana no pueden ser eliminados por métodos sinceros. Ellos desaparecerán en cuanto nosotros aprendamos a usar las leyes de la naturaleza correctamente.

Debemos tratar al mundo de acuerdo con la regla: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”, porque esto nos lleva al Creador. Si nosotros lo hacemos, todo alcanzará la perfección.

Pregunta: No hay nada peor que Klipot. ¿Cómo podemos protegernos de ellas?

Respuesta: Del ejemplo del aforismo de Maljut y Biná nosotros podemos entender lo que es Klipá. Maljut representa nuestro egoísmo que pide todos los placeres posibles. Biná (la propiedad de dádiva) se agrega a él. Si Maljut recibe por causa del otorgamiento, alcanzará su corrección, porque la tal recepción es equivalente al otorgamiento. Maljut retendrá el mismo deseo complementado por la intención de Biná; así Maljut se pondrá igual al Creador.

El uso de Biná para corregir a Maljut y hacerlo similar al Creador se define como los esfuerzos del hombre “santo”, porque él se corrige para unirse con el Creador. Sin embargo, si Biná se usa para llenar Maljut más aun, entonces, en lugar de unirse con el Creador, Maljut recibe su egoísmo y se aleja de Él. A tal acción se llama “la impureza” o “Klipá.”

En cualquier acción usamos siempre Biná para Maljut. Incluso cuando doy un presente a alguien, lo hago por una ganancia. En otros términos, uso la propiedad del otorgamiento (de Biná) en mí para abusar de otra persona, intentando recibir más de ella de una manera indirecta. Cualquier actitud hacia el hombre con el propósito de ganancia es un resultado de intenciones completamente egoístas.

¿Por qué no lo notamos?, ¿porqué no podemos ver cómo nos lleva afuera de la meta, del Creador? En nuestro mundo, quien puede usar la propiedad del otorgamiento más elegantemente y hábilmente para su propia causa, se considera un ganador. ¡Todos los políticos estafan a sus votantes de esta manera!

La impureza más gruesa en nuestro mundo es cuando el Creador se usa para una ganancia egoísta: la buena vida aquí y ahora, el éxito en los negocios; esto está completamente opuesto a Su deseo y siempre causará daño en lugar de algo bueno. Todo debe aspirar a ascender al Creador y no para recibir algo bueno y útil de Él.

La Cabalá revela cómo manejar todas sus acciones posibles en el mundo y le dice cómo lograr un bien eterno e imperecedero. Esta revelación, sin embargo, les viene a aquellos que estudian las verdaderas fuentes de la Cabalá.

Pregunta: ¿Nosotros afectamos nuestra próxima encarnación (Gilgul) directamente, la próxima vida? ¿Pueden las buenas acciones en este mundo garantizar una vida mejor la próxima vez? ¿Las próximas reencarnaciones (Gilgul) se empeorarán por las malas acciones en esta vida?

Respuesta: Nosotros influimos en nuestras próximas encarnaciones (Gilgul) directamente. En nuestra próxima vida nosotros alcanzaremos el nivel anterior rápidamente, saldremos de él y adelantaremos. Por ejemplo, viví mis 70 años, después de haber aumentado una cierta cantidad de placeres terrenales y sufrimientos.

Como resultado de pasar de un cuerpo a otro todos mis conocimientos se vuelven propiedades futuras con las que nazco la próxima vez. Si consiguiera revelar al Creador en esta vida, lograr algún grado de equivalencia con Él, comenzaría desde ese nivel en mi próxima encarnación.

Exteriormente nosotros somos iguales. Todos vamos a un jardín de infantes, a la escuela, pero luego nuestras maneras cambian, si hubiese ya cubierto un poco de la distancia entre mi forma y la del Creador, entonces, en mi próxima vida, rápidamente (digamos, a la edad de 25) alcanzaría el punto de donde había salido previamente y continuaría adelantando. Nadie nace cabalista. Todos nosotros nacemos idénticos, aunque con un potencial espiritual diferente, una predisposición.

Las vidas del gran cabalista el Ari y su discípulo Jaim Vital puede servir como un ejemplo excelente de lo antes mencionado. Vital sólo estudió con el Ari un año y medio (el Ari tenía 36 y Vital 28 años) y después publicó más de 20 volúmenes que contienen el conocimiento que él había recibido de su excelentísimo maestro. ¿Cómo es posible absorber tanta sabiduría en un par de años? En su libro “Los Principios de las Encarnaciones”, Vital describe cómo en su Gilgul anterior fue preparado para dominar la sabiduría del Ari.

¿Pueden las buenas acciones mundanas garantizar una vida buena la próxima vez?

Depende de lo que usted quiere decir por buenas acciones. Lo bueno es hecho por temor al Creador o por ayudar a las personas en su búsqueda hacia Él. Sólo esto último se considera como bueno, porque la bondad es la propiedad del Creador. Deseando volverse como el Creador y realizando las acciones similares a las de Él, hago realmente buenas acciones. Entonces mi próximo Gilgul será naturalmente mucho mejor.

¿Cuál es la mejor acción, la más deseable? La circulación de Cabalá es lo mejor que usted puede hacer por las personas. ¡Ninguna otra mejor se puede hacer en este mundo! Haciendo favores por causa de la bondad, sólo empeoramos las cosas.

Cualquier buena acción no dirigida al Creador se convierte en mal, llevándonos a la desilusión y al sufrimiento. Esto es como si una madre causara daño a su hijo, con su amor ciego y bondadoso que le niega el derecho a desarrollarse correctamente.

Pregunta: ¿Debemos usar Gematria y llevar el Libro del Zohar a nuestras citas comerciales? ¿Debemos calcular nuestro nombre, el número de la casa según Gematría? ¿Debemos estar llevando el Zohar en todo momento con nosotros porque trae suerte?

Respuesta: La manera en que usted formula su pregunta indica idolatría pura. Cualquiera que no populariza la Cabalá para descubrir al Creador, sino para tener éxito en este mundo, está bastante opuesto a su propósito.

No hay mayor profanación y distorsión respecto de la Cabalá que esto. Tales puntos de vista demuestran un mayor engaño y causan un enorme daño en su camino de vida.

Pregunta: La envidia es un sentimiento malo. ¿Los sentimientos malos están prohibidos? El hombre posee cualidades buenas y malas. ¿Debemos usar sólo las cualidades buenas, refrenando del uso de las malas?

Respuesta: El Creador creó todo para un propósito. Todo en el mundo sirve como un medio para encontrarlo. El hombre debe decir: “El mundo entero se creó para mí, todas mis cualidades y todo lo que existen en la naturaleza son esenciales para mi desarrollo”.

Nada nos dice: “Envidie, apasiónese y busque honores fuera de este mundo”. Simplemente usando estos impulsos internos poderosos podemos desarrollar un enorme egoísmo. Sólo algunas personas los tienen; por consiguiente, el hombre puede levantar su egoísmo sobre el nivel recibido al nacimiento, nosotros queremos algo que otra persona tiene, aunque no hayamos tenido ese deseo antes.

¿Es bueno o malo? Depende de cómo usted lo usa. Si nosotros no usamos nuestro egoísmo para establecer el contacto con el Creador, gastamos nuestra vida entera cazando los placeres, nunca completamente satisfechos, estropeándonos a nosotros y a la sociedad. Sin embargo, las mismas propiedades egoístas pueden ser muy beneficiosas, si las usamos para buscar una conexión con el Creador. Adquiriendo más egoísmo, podemos dirigirlo hacia Él. Así el Kli interno del hombre (la vasija) constantemente estará creciendo, es decir, ascenderemos espiritualmente.

Aquellos que dicen que las cualidades como la envidia, pasión y deseos de honor no deben usarse, realmente no aspiran al Creador, no saben cómo usarlas y eso que el Él las creó.

Ellos se motivan por otra meta. Dicen: “Sea bueno y más que bueno, dennos todo (a nosotros), mientras más pequeño su egoísmo, menos sufrirá”. Pero el egoísmo del hombre continúa desarrollándose de generación en generación y nada podrá ponerlo en jaque. Irrumpirá a través del hombre y lo impulsará a buscar una manera o método para aplacarlo. La Cabalá es tal método, la ciencia sobre la recepción ilimitada, la satisfacción infinita de los deseos.

¿Cada persona tiene un alma?

Hay un alma animal llamada fuerza de vida sosteniéndonos. Está presente en todos los objetos de nuestro mundo, en todos sus niveles: inanimado, vegetativo y animado. Ciertamente, nuestro cuerpo, siendo en nada diferente al de un animal, la posee también, incluyendo sus poderes psíquicos. Esencialmente, esta vitalidad de fuerza es una herencia que nos permite disfrutar de cualquiera de nuestros 5 sentidos a nuestra disposición.

De acuerdo con su intensidad los seres creados son considerados inanimados, vegetativos y animados (humano). Esta fuerza puede reforzarse o disminuirse. Es reducida en los organismos animales que se transforman en los más bajos estados al nivel inanimado en que la muerte ocurre. Todo esto sólo depende del tamaño del deseo de recibir el placer llamado la fuerza de vida.

Además, el hombre siente un deseo de no sólo disfrutar a través de sus 5 sentidos. Esto es porque tiene un sentido adicional que en un cierto momento en la vida del hombre comienza generando un sentimiento de vacío. Empieza a sentirse arrastrado a algo desconocido, supremo, oculto de la vista. ¿De dónde viene esta propiedad para darse cuenta de lo desconocido y oculto?

El hecho es que el Creador (Biná) la propiedad del otorgamiento penetra nuestro egoísmo. Y aunque esta propiedad es el imprevisto para nosotros, la Luz espiritual Superior brilla lejos en nosotros. Esta luminiscencia atrae y anima “el alma”, la propiedad del Creador del otorgamiento en nosotros.

Los cambios en el nivel de vida dependen cualitativamente del tamaño de un deseo. En el nivel inanimado mínimo no hay una herencia siquiera para mover. Un deseo más grande (el nivel vegetativo) ya requiere absorción de elementos útiles y excreción de los dañosos. Los deseos animados exigen el movimiento independiente.

El cuarto tipo de deseo (el hombre) ya siente su aislamiento de este mundo y la aspiración por el reino Superior. Simplemente este anhelo por la Fuente constituye el nivel humano de deseo.

El deseo espiritual difiere del animado por el hecho que puede desarrollar, por ser llenado de la Luz Suprema, el Mundo Superior, el Creador. Todas las personas se predisponen al desarrollo rápido del deseo espiritual, pero alcanza su cresta en las personas de Europa Oriental y Rusia que han estado en contacto cercano a los judíos.

Nosotros podemos explicarlo de otra forma: los judíos se desterraron en último lugar en Rusia, porque había personas con la más alta predisposición espiritual. El resultado de esta fusión de las dos gentes se expresa hoy y se manifestará durante la corrección futura del mundo.

Mientras más almas puras de gente diferente se acercan a la Cabalá, los judíos que son atraídos a esta sabiduría son los más egoístas. Aunque la predisposición al desarrollo espiritual entre los judíos es el más alto, proviene del egoísmo más grande. En nuestro mundo los judíos deben corregirse primero y entonces podrán enseñarle a todo el resto del mundo cómo hacerlo.

En otras palabras, cada uno tiene un alma y una oportunidad para avanzar hacia el Creador. Cuando el hombre siente aspiración por él significa que el Creador lo desea y ahora todo depende del hombre. Está dicho en “Introducción al Estudio de las Diez Sefirot” (pp. 2 – 3): “Todo lo que le sucede al hombre desciende desde arriba y si el hombre empieza a desearlo, significa que el Creador le dió el deseo, invitándolo a tomar contacto”.

Aunque descubriremos al Creador en diferentes momentos, esta es la verdad solamente relacionada a nosotros, mientras el Creador nos ve a todos desde el nivel más alto como de un alma común.

¿Cómo podemos influir en esta vida, en este mundo?

No podemos influir nada en este mundo. Una plegaria antigua dice: “Dios, dame fuerza para cambiar las cosas que puedo cambiar, dame coraje para aceptar las cosas que no puedo cambiar, y otórgame sabiduría para conocer la diferencia”.

Nuestra experiencia de vida prueba que el hombre deja este lindo mundo más invariable. los cabalistas, sin embargo, entienden durante el curso de sus vidas que el Creador hace todo, mientras el hombre ingresa gradualmente al cuadro abierto del mundo, esa es la norma del Creador del universo. De ser un partícipe involuntario del proceso de evolución, el hombre llega a ser el compañero activo e inteligente del Creador. Esto es porque nuestra corrección y similitud están relacionadas todas a Él.

En la Cabalá tal absoluta correspondencia entre el hombre y el Creador es llamada “mezcla con Él”. No ejecutamos ninguna acción en nuestro mundo en lo espiritual más que la corrección de nuestro acuerdo con lo que hace el Creador en la intensidad de nuestro entendimiento del mundo.

Cuando el hombre hace todos sus 620 deseos similares a los deseos del Creador, logra el estado llamado “la corrección final”. Durante su vida en este mundo el hombre puede solamente influir en el logro de ese estado. Está dicho en “Introducción al Estudio de las Diez Sefirot” (p.2): “Nuestro libre albedrío no consiste en la acción, sino en acordar ser transformado por el Creador”.

Pregunta: ¿Puede uno rechazar completamente el uso del egoísmo con intenciones o sin cambiarlas es considerado la corrección?

Respuesta: Hay un deseo de recibir placer y una intención para ese fin. Justamente la intención determina la esencia del deseo. Si la intención es “para uno mismo”, el deseo es también llamado egoísta. Si la intención es “para alguien más” (incluyendo al Creador), entonces ambas intenciones y el deseo son llamadas altruistas.

Habiendo nacido completamente egoísta, el hombre tiene que asemejarse al Creador. Esto es por lo que él descendió a este mundo. Hasta que complete esta misión dada desde arriba, el hombre habrá de retornar a este mundo una y otra vez.

Si disminuyó mi egoísmo sin cambiar la intención, no lo corrijo, sino que oculto y niego el trabajo asignado a mí por el Creador. Esto es practicado por todos los métodos y religiones, excepto por la Cabalá.

Por la neutralización de su egoísmo el hombre se siente más confortable, sufre menos, permanece contento con “una taza de arroz por día”. Sin embargo, puesto que el egoísmo se mantiene creciendo de generación en generación, llega el momento en que el hombre desecha este método. Esto es lo que está sucediendo en el mundo hoy en día.

El correcto método consiste en permitir a nuestros deseos crecer inmensamente, pero con la intención del otorgamiento. Este cambio de intención de “para uno mismo” a “para el fin del Creador (o para otros)” es producido en nosotros por la Luz Suprema. Así, nuestro esfuerzo no es limitar nuestros deseos o luchar con el egoísmo, sino el de atraer la Luz Superior. Esto se explica en “Introducción al Estudio de las Diez Sefirot” (p. 155).

Cabalá significa “recepción”, significa que uno debe usar los deseos de uno y no deshacerse de ellos, los cuales, como la vida demuestra, es absolutamente imposible. Cambiando la intención para un deseo cambia el más salvaje y más cruel en el más maravilloso y útil. Nuestros deseos no son malos, sino que son usados en la manera equivocada.

Nuestra alma común es llamada “Adán”. Es un deseo creado divinamente con la intención “para el fin del Creador”. La transformación de la intención a “para uno mismo” es llamada “La Caída de Adán”.

De manera concordante, nosotros, partes de esa alma, tenemos que corregir nuestras intenciones. Adán, un deseo común, estalla en muchos fragmentos con el fin de facilitar la corrección de cada intención individual y reconstruir el alma común.

Cualquiera puede dar. Lo que uno da no está necesariamente corregido. Por dar a alguien más persigo mis propios objetivos. La corrección es un cambio de la intención. En la forma que doy y recibo, incluso si doy y no recibo nada en recompensa, siempre tiene algún interés obvio u oculto, el beneficio.

El hombre es incapaz de otorgar no en una forma egoísta. Entonces, ¿cómo es posible? Sólo si en el intercambio por dar todo a alguien me conecto con el Supremo, el Creador eterno y perfecto. En este caso Él llegará a ser mi premio, por Su fin seré capaz de otorgar no de forma egoísta. La Luz Suprema, la cual desciende sobre nosotros, transforma mis propiedades, haciéndolas similares a las del Creador, llegando a ser tan perfecto y eterno como Él.

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